Este es un mini-nacimiento de cerámica con un estilo distintivo y encantador.
Se caracteriza por sus figuras de diseño simplificado, redondeado y caricaturesco (estilo kawaii). La escena es singular y moderna, ya que sitúa a la Sagrada Familia (María, José y el Niño Jesús en el pesebre) acompañados por una figura que representa al Papa, todo ello con la fachada de la Basílica de San Pedro del Vaticano como telón de fondo. Es una pieza compacta que fusiona la tradición del belén con un toque contemporáneo y vaticano.